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¡No parar de pensar! Señal inequívoca de una mente desordenada

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¡No parar de pensar! Puede ser un verdadero dolor de cabeza, y un síntoma de una mente desordenada.

Pensar, puede suceder en cualquier momento del día o de la noche y puede dejarnos congelados en la indecisión.

Los que piensan demasiado tienen problemas para priorizar sus problemas y comprender qué problemas están bajo su control, dijo Deborah Serani, psicóloga y profesora adjunta del Instituto Gordon F. Derner de Estudios Psicológicos Avanzados de la Universidad Adelphi en Garden City, Nueva York.

Por su parte, María Ibañez y Jesús Jiménez, aseguran que “el desorden mental parece ser hoy el estado habitual de los seres humanos de forma más o menos leve”.

Comprobar esta hipótesis supone observar la dificultad para distraerse o para estar sin hacer nada y no pensar o incluso para pasar un rato con la mente en silencio.

Ambos psicoterapeutas escribieron el libro Ordena tu Mente para Ordenar tu vida.

Ellos plantean que gran parte de lo que pensamos está fuera de control pues no paramos de tener pensamientos distractores y/o repetitivos a lo largo del día.

Lo ideal sería pensar correctamente, de forma realmente inteligente,    pero lo cierto es que, tal como aclaran ambos en ‘ Ordena la mente para odenar tu vida ‘ (La esfera de los libros)eso no es algo que se pueda decidir ni tampoco es algo sobre lo que uno se pueda autoconvencer”.

¿Cómo se distingue la mente desordenada?     

María y Jesús nos enumeran las siguientes características de una mente desordenada:

1 Confusión mental

 

2 Indecisión constante ¿Sabes? Pensar una cosa y sentir otra.

 

3 No poder parar de pensar o no lograr estar sin hacer nada, absolutamente nada, sin sentirte mal.

 

⇒ Y la solución no es gestionar las emociones o poner la mente en blanco, sino resolver los conflictos psicológicos que producen ese malestar.

 

Es clave entender que una parte del pensamiento es voluntaria y otra parte se ha vuelto involuntaria, y esta parte involuntaria surge de los conflictos psicológicos sin resolver.

Estos conflictos no resueltos agitan el pensar y las emociones negativas y ambos se retroalimentan.

Del intento de huir de todo ello surgen los hábitos mentales perjudiciales, como fantasear o autoengañarse, los sesgos cognitivos, las ideas erróneas como intentar ser fuerte, en lugar de resolver la inseguridad… y todo ello a su vez aumenta el desorden y el sufrimiento.  

A mayor comprensión de la realidad, externa e interna, mayor capacidad para pensar con inteligencia, insisten ambos terapeutas.

Las ventajas de pensar con inteligencia, o las desventajas de no hacerlo, son innumerables.

Cuanto mayor sea la inteligencia en el pensar, menos errores de interpretación, mejores decisiones se van a tomar, mayor calma mental, mejor se van a afrontar los conflictos… con todas las consecuencias positivas lógicas que esto tiene respecto a sentir bienestar, alegría, serenidad, consecución de proyectos, larmonía en las relaciones personales, satisfacción con uno mismo, compasión, buenos sentimientos, capacidad de colaborar… En definitiva, innumerables beneficios.

¡Presta atención a estas reflexiones!

Pensamientos y emociones están íntimamente relacionados y no ocurren por separado, aunque no seamos conscientes de ello.

Es útil explorar ambos aspectos por separado inicialmente, pero para resolver un problema psicológico hay que comprender cómo interactúan ambos.

Es muy beneficioso descubrir lo que se piensa y siente, sin juzgarlo; con curiosidad por explorar y entender los acontecimientos que suceden en el interior de uno mismo en relación con la vida.

Esta investigación interna conduce a aprender a resolver lo que hace sufrir para encaminarse al bienestar y la felicidad, aumentando la inteligencia y, por consiguiente, la bondad.

¡No parar de pensar! Algunos consejos para controlar el exceso de pensamientos

Estos consejos los ofrece Deborah Serani, acá van:

Cómo romper el ciclo de pensar demasiado, Serani creó un proceso de cinco pasos para escapar del ciclo interminable de pensar demasiado.

Paso uno: El primer paso es ser consciente cuando estás pensando demasiado, dijo. A veces, otras personas te lo señalarán y, si bien puede ser irritante escucharlo, es útil para aprender a detectarlo en tu interior.

Para ella, Serani dijo que sus palmas se ponen sudorosas y su corazón comienza a latir más rápido cuando piensa demasiado.

Paso dos: El siguiente paso es dar un paso atrás y obtener una perspectiva de qué es lo que estás pensando demasiado y si tienes algún control sobre ello. “¿Estoy pensando en algo que está más allá de mi control, o es algo que puedo controlar?”, dijo Serani.

Es posible que no puedas controlar el tráfico, pero tal vez puedas controlar la ruta que tomarás la próxima vez, el GPS que usas para sortear los atascos, la bebida en tu portavasos y cómo reaccionas ante la situación.

Es muy beneficioso descubrir lo que se piensa y siente, sin juzgarlo, con curiosidad por explorar y entender los acontecimientos que suceden en el interior de uno mismo en relación con la vida.

Paso tres: Si la situación está bajo tu control, el tercer paso es estar en el momento y aislar el problema singular.

Paso cuatro: Una vez que hayas identificado un problema, el siguiente paso es establecer un límite de tiempo sobre el tiempo que te vas a dedicar a resolver el problema.

Es importante no caer en darle vueltas una y otra vez al problema, que no es productivo para resolver el problema en cuestión, dijo Serani.

Paso cinco: El paso final es reconocer los pequeños pasos que diste para resolver tu problema, incluso si no pudiste resolverlo por completo. “Vas a celebrar el hecho de que tomaste una situación, reconociste que estabas pensando demasiado y que trataste de resolver el problema”, dijo Serani.

Es posible que muchas personas no tengan éxito el primer par de veces que practican este método, y ella enfatizó que es normal sentirse así.

Otra estrategia es escribir tus preocupaciones para permitir que tus pensamientos escapen de tu cerebro. Pueden anotarse mientras piensas en ellos, o puedes crear una lista de pros y contras. ¡Dale la vuelta!   

Con información de ABC y CNN

 

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